¿En dónde estoy?

Por  Becky Mitre

Una pregunta clave del proceso de planeación estratégica.

La respuesta que se busca para esta pregunta es entender con claridad la situación actual de una compañía, de un área funcional dentro de la empresa, o incluso de una persona. Si sé dónde estoy es más fácil hacer un plan de acción para llegar a dónde quiero llegar. ¡Claro! También es importante saber, ¿a dónde quiero llegar?

Para responder a esta pregunta hay que considerar cuestiones internas de la empresa y cuestiones externas del entorno o mercado.

Internamente buscaremos identificar qué está funcionando y qué no está funcionando en cada una de las áreas funcionales de la empresa. Por ejemplo, ¿qué está funcionando con nuestros clientes y qué no? Una forma muy práctica de hacerlo es identificar las 4 perspectivas clave propuestas por Kaplan y Norton en su libro Balanced ScoreCard.[1]: Finanzas, clientes, procesos y crecimiento/desarrollo. En esta última perspectiva entran temas relacionados a la gente, cultura, innovación y tecnología. Para cada una de las 4 perspectivas, hay que terminar con una clara idea de qué está funcionando y qué no. O bien, ¿cuáles son nuestras fortalezas y cuáles nuestras debilidades?[2] Externamente tenemos que hablar de cómo el entorno está afectando la empresa. El análisis PESTAL[3] es una herramienta muy práctica para llevarlo a cabo. Se trata de identificar oportunidades y amenazas en los siguientes ámbitos: Político, económico, sociocultural, tecnológico, ambiental y legal (PESTAL); y cualquier otro que resulte conveniente para la empresa.

En el ámbito externo también podemos analizar las famosas fuerzas de Michael Porter[4]. Estas 5 fuerzas determinan la estructura de una industria en particular y son la fuente de presión competitiva en los mercados: 1) Poder de negociación con clientes, 2) Amenaza de nuevas empresas entrantes al mercado, 3) Poder de negociación con proveedores, 4) Amenaza de Productos Sustitutos y 5) Rivalidad entre empresas competidoras. La idea es reflexionar sobre cada una de estas fuerzas y generar conversaciones que nos ayuden a entender nuestra situación.

Al llevar a cabo el análisis de las herramientas mencionadas podemos tener una perspectiva muy clara de la situación actual de la empresa. A partir de ahí podemos empezar a delinear alternativas de mejora hacia el futuro.

Es importante hacer el análisis. ¡No busques perfección, empieza a hacerlo ya! Con la práctica verás que la calidad de las conversaciones se irá fortaleciendo. ¡Progreso, no perfección!

 

 

[1] Kaplan, R. & Norton, D. (1996). “The Balanced Scorecard: Translatin g Strategy into Action”, Harvard Business School Press

[2] El análisis SWOT o FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades, amenazas) fue introducido por Albert Humphrey (1926-2005), quien se desarrolló como consultor de empresas especializado en la gestión organizacional y el cambio cultura.

[3] Análisis PESTEL fue una herramienta introducida por Liam Fahey en 1986 para el “Análisis Macro-ambiental en Gestión Estratégica”. Modelo muy utilizado en combinación con otras herramientas como las 5 fuerzas de Porter y el análisis FODA.

[4] Michael Porter (1947-) Mundialmente reconocido en temas de estrategia de empresa, consultoría y desarrollo económico. Porter introdujo el Modelo de las 5 fuerzas.